miércoles, 2 de marzo de 2016

La lógica y el lenguaje (tercera parte/fin)

El castellano -formalmente hablando- no cumple con las reglas lógicas que expliqué en mis anteriores publicaciones. Esto no significa que lo que usted dice está malo sino que la lengua tiene “reglas adicionales” que le dan sentido y consistencia.

Veamos la siguiente frase: “No había nadie”. Aplicando estrictamente las reglas lógicas, observamos que “nadie” implica "ausencia de personas", así que si no hay ausencia de personas entonces hay al menos una persona. Esto contradice nuestra premisa original “No había nadie”.

Otro ejemplo puede ser “No tengo ninguno”. Ninguno implica “ausencia de” o “vacío” así que aplicando la misma lógica, al decir “No tengo ninguno” en realidad estaríamos diciendo “Tengo al menos uno”. Para cerrar (y de nuevo, aplicando la lógica formal) lo correcto sería decir “No tengo al menos uno” lo que evidentemente es más complejo y además, chocante.

La Real Academia salva este escollo explicando lo siguiente: “En español existe un esquema particular de negación, que permite combinar el adverbio 'no' con la presencia de otros elementos que tienen también sentido negativo” y expone como ejemplos las siguientes expresiones: “No está de acuerdo tampoco”, “no lo haré jamás”, ”no lo sabe nadie”, etc. Finalmente la Real Academia indica que “(…) La concurrencia de esas dos «negaciones» no anula el sentido negativo del enunciado, sino que lo refuerza”. Esto indica que en el castellano usted puede usar la doble negación en una frase y ésta no pierde sentido.

Otras maneras de escribir las frases anteriores manteniendo su significado son las siguientes: “Tampoco está de acuerdo”, “jamás lo haré”, ”nadie lo sabe”. Esto es posible ya que los adverbios de negación (Tampoco, nunca, jamás, ninguno, etc.) anteceden al verbo, por lo que no es válido realizar doble negación.

Puede consultar la regla completa en este enlace.

Gracias por leer.

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